lunes, 25 de octubre de 2010

Cambios desde el PSOE, nada cambia a la derecha

Ayer, jueves, tuve la oportunidad de participar en la rueda de hombres contra la violencia machista. Una iniciativa loable y, desde luego, necesaria.

Parece mentira que a estas alturas haya que seguir reivindicando igualdad y explicando que un ser humano nunca podrá ser superior o inferior a otro por el simple hecho de ser hombre o de ser mujer. Tras la concentración en el parque de La Constitución de Azuqueca, tuve la ocasión de compartir mi tiempo y mis impresiones con personas sensibles, hombres y mujeres normales y corrientes que se estremecen ante cualquier tipo de violencia física o psicológica procedente del machismo más cavernícola.


Tras ir al cine en la Casa de la Cultura de Azuqueca (un ciclo muy interesante de cine con valores), me fui a casa con cierta sensación de esperanza. Entonces, pongo la tele y escucho al que presentan como el alcalde de Valladolid decir sobre la nueva ministra de Sanidad y Bienestar Social: “cada vez que le veo la cara y esos morritos pienso lo mismo…". ¡Vaya tela, esto lo dice un representante de los ciudadanos, alcalde de la ciudad más poblada de Castilla y León! es asqueroso. Y no sólo es machista, cutre y mezquino.


Creo honestamente que eso es también violencia de género, ya que el comentario  pretende denigrar y humillar a una mujer sólo por… la verdad, no sé porqué. La reacción de algunos medios de comunicación de los denominados conservadores y de alguna líder del PP, lejos de hacerme abrigar esperanza de modernidad y avance, me demuestra que estamos, al menos en parte, ante la misma derecha faltona y arrogante de siempre.


Conozco un poco a Leire Pajín desde hace unos años. Coincidí con ella en la Comisión Interterritorial de Cooperación al Desarrollo. Leire era la secretaria de Estado de Cooperación y yo un representante de la FEMP. Tengo que decir que al frente de la secretaría de Estado consiguió que prácticamente todas las decisiones importantes y estratégicas se tomasen con el consenso de ONGD,s (muchas de ellas conservadoras), CCAA de todo pelaje e ideología, FEMP y demás actores de la descentralizada. Hasta el último año donde algunos gobiernos del PP tenían la consigna de no apoyar nada, la relación con todos fue magnífica, desplegando una muy destacable capacidad de negociación. Creo, de veras, que lo hizo muy bien.

Leire Pajín, no me cabe duda, será la nueva diana de la derecha más rancia y ultramontana. No será la única. Tras la remodelación del gobierno, y aunque hasta Cospedal y Arenas reconozcan en “petit comité” (menuda pillada) que es mejor que el saliente, la caverna atacará sin piedad a Rosa Aguilar, a Alfredo Pérez Rubalcaba, a Ramón Jáuregui, etc.

De momento diré lo que yo pienso:

  1. Parece un ejecutivo donde gana fuerza la política y la comunicación.
  2. Se refuerza a un ministro excelente como Alfredo Pérez Rubalcaba y se recupera para la primera línea a gente que pese a estar en torno a los sesenta años combinan trayectoria y frescura.
  3.  Creo que la remodelación refuerza el ala más progresista del partido.
  4.  Gana el debate de los últimos meses Jose María Barreda*
* Tuve la oportunidad de hablar unos minutos con el presidente Barreda un día antes de las declaraciones sobre la necesidad de cambiar de rumbo que originaron una basta polémica. Jose María Barreda expresó entonces lo que muchos militantes y simpatizantes del PSOE pensábamos. Pero siempre que hablo con él, también ese día, se manifiesta sobre el presidente Zapatero con gran cariño y lealtad. Por eso, y aunque el tiempo le ha dado la razón, prefirió matizarse que permitir que los que quieren tumbar al gobierno de la nación sacasen partido (popular, claro).

En fin, un nuevo gobierno para nuevos tiempos. Ojalá la gente maja que tiene el PP se haga algún día con las riendas de la derecha para que también tengamos una nueva y buena oposición en beneficio de España, de los españoles y de las españolas.