martes, 9 de agosto de 2016

Urgencias y bloqueos:

El verano de 2016 no sólo será el que pasamos con un gobierno en funciones en el que el candidato propuesto por el Rey se negaba a celebrar el debate de investidura, sino también el del Parlamento secuestrado por el Partido Popular. Y es que, lamentablemente, desde el pasado día de formación de las Cortes Generales, no se ha vuelto a celebrar una sola sesión ni en el Congreso ni en el Senado. ¿Por qué? Simple y llanamente porque la mesa de ambas cámaras, controladas por el PP con la ayuda de Ciudadanos, ha decidido no convocar reuniones ni permitir el trabajo parlamentario.

De esta manera, el PP, consigue que los y las representantes de todos los españoles y españolas no puedan desarrollar su labor, debatir iniciativas, controlar al gobierno (que estando en funciones también puede y debe ser controlado pues sus actos no se limitan a meros trámites)… al vincular la función parlamentaria a que se forme un nuevo ejecutivo.

Esta decisión del PP, a todas luces inmoral y contraria al espíritu constitucional, tiene un doble objetivo, por un lado  extender el hastío de la ciudadanía respecto de los representantes electos, y por otro y sobre todo evitarle problemas al partido en el Gobierno, es decir, a ellos mismos.

Mientras tanto, muchos asuntos quedan sin resolverse y sin responderse. Más aun en la provincia de Guadalajara, en la que llevamos desde el mes de noviembre de 2015 sin Subdelegado del Gobierno al dimitir Sánchez Sánchez-Seco para encabezar la lista del PP al Senado por nuestra provincia.  

El otro día escuchaba a un dirigente del PP liarse al ser preguntado sobre cuál era su criterio a la hora de determinar la urgencia de las cosas. Por qué debía celebrarse el debate en 20 días si el candidato a presidente era del PSOE, pero si era del PP podía especularse con la idea de hacerlo en el mes de octubre (tres meses después de recibir el encargo real) O, respecto de otra polémica de nuestra tierra cabría preguntarse por qué cuando hay que hacer las obras del Hospital de Guadalajara, cuatro años de gobiernos de Cospedal no son tiempo suficiente, pero si Page no empieza en su primer año, ya podemos afirmar su falta de voluntad (las obras se retomaron por el gobierno socialista a los tres meses de aprobarse su primer presupuesto).

Como digo hace nueve meses que no tenemos subdelegado del Gobierno de España en Guadalajara y nadie parece reparar en ello. En este tiempo nadie da la cara por nuestra provincia, ni contesta a cuestiones capitales como el incremento de delitos más graves durante los primeros seis meses de este año, elabandono de las obras de abastecimiento a los municipios ribereños o elesperpento en la adjudicación de las obras frustradas de las cubiertas yfachadas del Palacio del Infantado, por citar solo unos pocos ejemplos.

De estas cosas y de otras muchas queremos debatir en el Congreso y Senado los parlamentarios socialistas de nuestra provincia, es decir, la senadora Riansares Serrano y yo mismo. Pero el PP lo impide al no convocar las cámaras. Porque podemos no tener gobierno pero intentar solucionar los problemas de la gente. Pero a este PP el único problema que le importa es el suyo. Y están dispuestos a bloquear un país sólo para que los demás le arreglemos su problema.

Pero ya no hay urgencia y quien bloquea es el PSOE. Amen.