viernes, 10 de mayo de 2019

#CuadernoDeCampaña día 1: suspendemos toda nuestra actividad por el triste fallecimiento de Rubalcaba


Día 1º: Ha fallecido Rubalcaba. Se suspende la campaña hasta el domingo, en su lugar guardaremos duelo y me acercaré a la capilla ardiente a despedirme de uno de los hombres más inspiradores de cuántos he conocido en política.

Hoy tendría que contar aquí la agenda de la mañana en Guadalajara y las presentaciones de las candidaturas locales de Loranca y Pastrana por la tarde, pero siento que todo da igual porque ha fallecido Rubalcaba, y aunque abatido, quiero hablar de él en mi cuaderno de campaña a pesar de no saber bien ni cómo empezar.

Estoy triste, emocionado. Había pensado que el primer día de campaña debía invertirlo en motivar y en pedir el voto. Pero la actualidad no me lo permite. Ni las ganas. 

Hace 8 años, el día en que comenzaba la campaña electoral para Municipales y Autonómicas de 2011, falleció Pedro Gereñu, histórico concejal y Secretario de Organización del PSOE Azuqueca. Hoy, 8 años después, ha fallecido Alfredo Pérez Rubalcaba, el mejor ministro del Interior y vicepresidente del Gobierno de España, secretario general del PSOE, entre otras responsabilidades. Pedro Guereñu era el mayor fan de Rubalcaba que había en la faz de la tierra. No puedo pensar en uno sin acordarme del otro. 

Estoy apesadumbrado. Hace apenas 72 horas nos dejaron también dos compañeros que fueron alcaldes socialistas de sus pueblos, Amparo y Constan. Tendríamos que estar empezando la campaña electoral pero la hemos suspendido por esta tarde y por todo el día mañana. No tenemos cuerpo para pedir el voto y le debemos un respeto a un hombre extraordinario. 

Alfredo era pura inteligencia, tremendamente audaz e ingenioso, le recuerdo bromeando y haciendo de la ironía un idioma para la política. Nunca nadie pudo sentenciar una situación tan eficazmente con una sola frase. Sujeto, verbo y predicado. Mi tío Juliqui siempre me decía: “Rubalcaba la clava”. Hablaba para adultos pero parecía un profesor dando lecciones a chiquillos. Sencillo y profundo. Dicen que era químico. Desde luego química era la que lograba cuando se ponía a hablar. Le encantaba estar con gente joven, me dijo en un acto con personas mayores. 

Rubalcaba era un hombre de estado. Hoy, que celebramos a Galdós, podríamos contestar su pregunta: “¿qué es un hombre sin un ideal?”. El ideal de Rubalcaba sería, sin duda, la igualdad. Quería al PSOE, pero siempre lo supeditaba todo al interés de España. Capaz de llegar al acuerdo más difícil, dos grandes pasos en la historia de nuestro país llevan su firma: el fin de ETA siendo ministro de Zapatero y la LOGSE siendo secretario de Estado de Educación con Felipe González. Libertad e igualdad. Ahí es nada. Pero no presumía, ni buscaba elogios, compartía méritos. 



El PSOE le debe mucho a Rubalcaba. Muchísimo. Y España más. Tuve la ocasión de conocerle un poquito y os aseguro que me marcó profundamente. Guardo en mi recuerdo una llamada que me hizo cuando estábamos cerrando las listas para Generales de 2011, cuando se presentó él. No olvidaré sus amables palabras para un militante con el que nunca había hablado. Yo había esperado conocerle siendo alcalde el día que inauguramos el nuevo cuartel de la Guardia Civil en Azuqueca, pero la huelga de los controladores aéreos le retuvo resolviendo el problema en Madrid. Así que no le conocí personalmente hasta cuando vino junto a Emiliano García-Page al Centro de Ocio de mayores de Azuqueca a explicarnos su visión sobre las pensiones. Estuvo brillante. Si fuera otra persona diría brillante como nunca, pero de Rubalcaba tengo que decir que estuvo brillante como siempre. 

Esta campaña la vamos a hacer para ganar las Elecciones autonómicas, municipales y europeas. Por la gente, por nuestra región y por país. Pero también vamos a hacerla como homenaje a quienes nos faltan. Por Amparo, por Constan y por el inigualable Alfredo Pérez Rubalcaba que ha fallecido hace apenas una hora. Sirva esta entrada como sentido, improvisado, homenaje, desde mi profunda admiración a un hombre ejemplar. 

Que la tierra te sea leve, compañero!